
¿Existirá aquel hombre perfecto para cada una?… un hombre hecho a la medida…
Por mi parte quisiera uno que amara la soledad tanto como yo cuando la necesito, que se deleite mirando a la nada cuando lo hacen mis ojos, que deslice suavemente sus dedos en mi cabello y acaricie lentamente mis hombros, alguien que termine con mi patética costumbre de autodedicarme canciones, y haga ese trabajo por mi… alguien que le guste comer frambuesas con crema sentados sobre el suelo, que me deje llorar sobre su pecho sin preguntarme porque… y camine de mi mano en una tarde soleada de otoño, cuando la brisa tibia acaricia la piel y la hojas tristes y anaranjadas danzan su fúnebre coreografía en nuestros pies… alguien que tal vez alguna vez me invite a una cena romántica con velas burdeo sobre la mesa… o simplemente un día de campo en cualquier lugar, o una taza café en alguna cafetería… o un paquete de popcorn en cualquier plaza… solo eso… Quizás no quiero que sea perfecto, tal vez lo prefiero un poco torpe, un poco inocente puede ser que hasta no entienda los chistes en doble sentido, incluso que no tenga manos muy habilidosas, pero que sea un mestro esculpiendo mi cuerpo…
¿Es acaso mucho pedir?
En fin… si es que existiera… jamás voy a conocerlo

