Wednesday, April 20, 2016


Vivir siendo TOC



Hace un par de meses un psiquiatra me diagnosticó Trastorno Obsesivo Compulsivo – TOC – un trastorno de la personalidad que entre otras cosas propiciaba que yo fuera una persona muy controladora y tuviera ciertas manías menores, las cuales por cierto – según yo creo - no interfería en la vida de otras personas, por ejemplo, me molestan los números impares y las figuras y espacios asimétricos, me lavo mucho las manos y ordeno las cosas de forma ascendente según su tamaño o color.


El golpe fue duro en ese momento, el psiquiatra dijo ‘tienes trastorno obsesivo compulsivo con rasgos de personalidad, vas a tomar éste medicamento en la mañana y éste en la noche, vas a visitar una psicóloga y vienes a control en 15 días más’… yo siempre había sabido que soy una persona ‘rarita’, atípica o ‘poco convencional’ como me dijo una vez mi compañero de vida, cuando estaba en pleno proceso de conquista; pero que un médico me explicitara que presento un trastorno de la personalidad fue una bofetada en la cara. Al principio me sentí muy triste, más aun cuando me dijo que el tratamiento dura dos años y que ‘o me embarazaba o me hacia el tratamiento’, no se podían las dos cosas por riesgo al feto producto de los medicamentos. 


Todo comenzó al notar la somatización de mi cuerpo cuando pasaba algún problema o rabia muy grande, desde molestias en el estómago y ganas de vomitar, pasando por temblores en las manos, cabeza y todo el cuerpo, dejar de comer por días, hasta llegar a que se me adormeciera el brazo izquierdo en una discusión muy acalorada; sin lugar a dudas esos síntomas me llevarían en algún momento al hospital, con un accidente vascular o peor. 


Como buena obsesiva, investigué en internet todo acerca del TOC y los medicamentos recetados, informándome de los síntomas, bases neurológicas del trastorno y los riesgos asociados a los barbitúricos; y claro, todo lo leído concordaba con cómo me sentía; los pensamientos recurrentes y punzantes que no me permitían concentrarme 100% en lo que estaba haciendo, iban mellando mi autoestima, seguridad, confianza, potencial cognitivo y productivo y por sobre todo, estaban debilitando y agotando mi relación de pareja… ¡hay de mi pobre compañero de vida, que me ha aguantado estoicamente tantos años!.

Vivir siendo TOC no es fácil… hay una sensación de injusticia constante con el mundo, hay días de encabronamiento contra el universo y un sentimiento de frustración al no poder controlarlo todo, se siente como el 'toc toc toc' de golpear una puerta, pero en la cabeza, con pensamientos que golpean constantemente mientras hacía otras cosas, eso hizo que me alejara lo más posible de la gente, evitar agregar más personas a mi círculo de afectos, ser desconfiada y huraña.
      

Y Ahora… los medicamentos (fluvoxamina en la mañana y risperidona en la noche), los comencé a tomar con temor, pensando que me harían automáticamente dependiente, torpe, lenta, adormilada y que causarían desmedro en mis capacidades cognitivas (las que me he esforzado en cultivar por sobre mis habilidades sociales); el médico me dijo que no provocarían eso en mí, que simplemente bajarían las revoluciones a mi cerebro, que lo dejarían a 100 km/h, porque en ese tiempo funcionaba a 200 km/h y en cualquier momento ‘fundiría el motor’ si lo seguía forzando a más de su capacidad normal. El primer día de fluvoxamina me sentí muy enlentecida y olvidadiza, sentía que caminaba de manera torpe y lenta; reacción que no fue igual al segundo día donde ya me sentía mucho mejor, simplemente me sentía – como diría la genial humorista Natalia Valdebenito – ‘todo bien, todo bien, todo bien’, como que nada me hacía mayor problema, sensación que fue cambiando al pasar los días, cuando ya logré sentirme ‘normal’, nuevamente activa, concentrada en mi trabajo y capaz para hacer cualquier labor de la casa… pero – deliciosamente – sin los pensamiento constantes y punzantes de control, ya no estaba pendiente de la hora en que llegaba mi pareja a casa ni me daba el trabajo de interrogarlo inquisitivamente acerca de su itinerario diario (espero que el haya notado el cambio), la cosa es que no fue algo forzado… simplemente ya no me esforzaba en encontrar el detalle omitido que me hiciera buscar algún engaño o mentira de su parte… claramente historias que armaba en mi cabeza durante el día. Al ver esto sentí compasión por mí, por cómo había vivido mis 27 años anteriores, con pensamientos flagelantes innecesarios, dolores de estómago auto provocados (inconscientemente claro); fue un alivio sentirme ‘libre’, comencé a vivir con más agrado y amabilidad, no estaba constantemente encabronada con el mundo y mi relación de pareja volvió a florecer como en los primeros tiempos, claro, eso también debo agradecerlo a una terapia alternativa, verde y natural’ que comenzamos a experimentar en conjunto y que antes no me había atrevido a probar.


Hoy puedo decir que los medicamentos cambiaron mi vida, o cómo me dijo sabiamente mi hermano ‘los medicamentos no cambiaron tu vida, tomar una acción para cambiar tu vida fue lo que la cambió’, ante ésto corrijo mi pensamiento… los medicamentos me ayudaron a ordenar mis emociones y pensamientos, a tomar otra actitud sobre el día a día; no es quitarle seriedad a los problemas, es buscarle soluciones sin empantanarse en ellos, aprender a surfear lo dulce y agraz del vivir y no sufrirlo… y ESO, cambió mi vida.

Amor mío, espero tus impresiones, y me gustaría leer algo llamado ‘vivir con un TOC’ jejeje… gracias por mantenerte estoico a mi lado, aguantarme y amarme a pesar de todo, abrazarme en mis momentos de encabronamiento, deshacerte en explicaciones ante mis peguntas capciosas y sobre todo, por despertarte a mi lado con una sonrisa cada día.

Thursday, September 18, 2008


Cuento para verte dormir

Una noche como tantas otras en que no podría dormir, abrí mi ventana para contemplar la luna, es que en realidad no puedo quietarme si es que no la veo, es como si la noche no fuera noche sin una luna brillante, no importa que no esté redonda y grande como una gota de rocío o cuando está como una cunita de bebé en la que me gustaría mecerte y velar tu sueño; precisamente ésta era una noche de ellas, con la luna en forma de cunita. Estaba mirando por la ventana hacia la luna y de repente ella me hizo un guiño, me extrañé, pero así fue, la luna, con su cara blanca y lozana me hizo un guiño; empezamos a conversar, le conté que tu estabas lejos, que te extrañaba y que lo que más quería era poder verte, aunque sea solo para besar tu frente mientras duermes. Entonces la luna hizo algo increíble, extendió uno de sus ases de luz hasta mi ventana y me dijo que caminara por ella, pensé que la luz no sería capaz de soportar mi peso, pero había un poco de neblina, así que el sendero de luz de luna se hizo un poco más grueso. Caminé por el y seguí caminando, no tenía frío porque las estrellas iban soplando aire tibio hacia mi. Caminé y caminé por mucho rato, sintiendo como las luces de la ciudad – que parecían barcas en la mar – iban alejándose y haciéndose cada vez más pequeñas. Después de tanto caminar, finalmente llegué a la luna, me senté en su curva muy pronunciada a descansar un poco, aun no sabia que era lo que la luna pretendía, hasta que me mostró otro rayito de luz que iba descendiendo, no sabía a donde exactamente llegaba, pero era lejos de mi casa, como aún faltaba mucho por amanecer fui caminando – mejor dicho deslizándome – por aquel haz de luz y de pronto me dí cuenta de que estaba cerca del mar, sentía el sonido de las gaviotas y el aire salino me irritó un poco los ojos, pero pensé que a medida que pasara el rato me acostumbraría. Pude ver la arena de la playa, que era bastante clara y parecía de plata blanca con el reflejo de la luz lunar. Seguí y seguí caminando por el as de luz y llegué hasta una casa que estaba no muy alejada de la playa, la luz me dirigió justo hacia una ventana, la que extrañamente estaba un poco abierta, mejor dicho, no tan extrañamente, era un lugar, un poblado no muy grande y bastante caluroso. Asomé mi cabeza un poco dentro de la ventana y vi una cama, era una habitación simple, un closet, un velador, una silla sobre la cual había un pantalón y algo sobre la cama solitaria… estabas tu, durmiendo profundamente, entré en la habitación – no sin antes preguntarle a la luna si me esperaría, a lo que asintió con un guiño – y me senté junto a ti en la cama. Te veías tan calmado, tan indefenso, tus brazos desnudos eran lisos y tersos, pero muy fuertes seguros y protectores, tu cabello liso dejaba caer un mechó sobre tu frente y así seguí contemplándote, tus ojos redondos descansaban después de un largo día, aquella nariz que me llamó la atención desde el primer minuto que cruzamos nuestras miradas, tan perfecta, recta y bien definida, tus labios rojos piden a gritos beber de los míos, entonces me acerco y te besos tímidamente, como si fuese la primera vez que lo hago, te moviste un poco, te saboreaste y volviste a acomodarte en la cama, boca arriba. Seguí contemplándote, miré tu cuello y me acerqué para sentir tu aroma y era el mismo de siempre, el mismo con el que te conocí, y aunque te viertas una y otra loción, ese aroma permanecería para siempre, es un aroma suave, tal vez imperceptible para otras personas, pero es lo que me hace recordarte siempre. Acaricié tu rostro y la piel seguía tan suave y tibia como la última vez que había deslizado mi mano por ella. Estaba tan absorta en aquellos pensamiento y un fuerte destello me despertó; una estrella fugan había pasado muy cerca de la ventana, avisándome que el tiempo se había agotado y que debía volver a mi casa, seguramente estaba pronto a amanecer. Besé tu frente y acomodé tus cobijas, ¡fue un cuadro tan lindo!, verte dormido con tanta paz; eso hizo que me fuera muy tranquila. Hice el mismo recorrido y vi alejarse las arenas de plata blanca, el sonido de gaviotas y el aire salino, caminé, caminé y caminé en ascenso hasta que llegué nuevamente a la luna, preferí no sentarme a descansar ésta vez, temí que el sol comenzara a aparecer y que la luna se deshiciera, no quería caer al vacío. Le di una mirada de agradecimiento a la luna y bajé por el as de luz deslizándome muy rápido. Finalmente llegué a mi ventana, la aventura por aquella noche había terminado. Mis pies casi sangraban por caminar tanto, pero valió la pena. Yo solo quería besar tu frente mientras dormías.

Sunday, June 29, 2008




Aquella noche cuando las luces de la ciudad se convertían en cientos de barcas perdidas en el mar y tu y yo caminabamos por aque puente que divide una realidad de otra, imaginé una realidad anexa, donde nuestro amor era tan grande como aquel mar imaginario, y donde las falsas barcas eran el brillo deslumbrante de tus ojos sinceros, las ensenadas fantasiosas de mis visiones alucinógenas eran parte de tu sonrisa inocente; mi imaginación da para mucho, sin embargo el frio me pegaba en la cara, y yo caminaba de tu mano a las cinco de la madrugada, por mis blancos pómulos rodaban dos ó tres lágrimas, y es que cuando la felicidad te golpea derepente, también duele un poco, pero no de ese dolor que te hace sangrar, sino de ese dolor que viene cuando desaparece un dolor antiguo, en fin, creo que solo tu y yo podríamos entender éstas palabras vacías. Simplemente caminaba de tu mano, llorando con una sonrisa pintada con óleo sobre mis siempre rojos labios, y afirmo que con oleo, porque nunca más esa sonrisa se desdibujará de ahí, ni siquiera podrá diluirse ante la lluvia o desteñirse con el pasar de los años. Simplemente te amo, no por razones o motivos, porque no son necesarios. Y ya nada ni nadie podrá desalojar de mi ésta sensación, la que tengo ahora mietras pienso en tí, mientras admiro tu fotografía y pienso que es capamos en una de esas barcas de luz. Claro que son pensamientos muy idílicos, en realidad no necesitamos escapar en una barca, porque no nos persigue un minotauro furioso o un pelotón de fusilamiento, no tenemos el tiempo en contra ni deudas millonarias por las cuales escondernos. Los planetas se alinearon un 24 de febrero mi amor, y el destino nos preparó un sendero de flores y verde césped para que recorramos abrazados; porque por fin tenemos la recompensa que tanto habíamos esperado, una persona que simplemente nos amara, el resto iba a venir adherido al amor, aquel ser forjado y moldeado especialmente para el otro, el complemento, el alimento y el aliento para dos almas que simplemente respiraban para sobrevivir; ahora cada bocanada sabe a vida, a amor, a tu perfume y al dulzor de tus labios. Nunca nada más me atemorizará porque nada es más fuerte que tú y sé que estarás ahí para defenderme.
Puede que éstas palabras hiladas vagamente digan nada en concreto, pero solo son visiones dementes, fragmentos de sueños y divagaciones de una mente enferma, desquisiada, y enamorada.

Te amo, simplemente porque te amo... porque naciste creado para mi.

Friday, September 28, 2007


¿Existirá aquel hombre perfecto para cada una?… un hombre hecho a la medida…

Por mi parte quisiera uno que amara la soledad tanto como yo cuando la necesito, que se deleite mirando a la nada cuando lo hacen mis ojos, que deslice suavemente sus dedos en mi cabello y acaricie lentamente mis hombros, alguien que termine con mi patética costumbre de autodedicarme canciones, y haga ese trabajo por mi… alguien que le guste comer frambuesas con crema sentados sobre el suelo, que me deje llorar sobre su pecho sin preguntarme porque… y camine de mi mano en una tarde soleada de otoño, cuando la brisa tibia acaricia la piel y la hojas tristes y anaranjadas danzan su fúnebre coreografía en nuestros pies… alguien que tal vez alguna vez me invite a una cena romántica con velas burdeo sobre la mesa… o simplemente un día de campo en cualquier lugar, o una taza café en alguna cafetería… o un paquete de popcorn en cualquier plaza… solo eso… Quizás no quiero que sea perfecto, tal vez lo prefiero un poco torpe, un poco inocente puede ser que hasta no entienda los chistes en doble sentido, incluso que no tenga manos muy habilidosas, pero que sea un mestro esculpiendo mi cuerpo…

¿Es acaso mucho pedir?

En fin… si es que existiera… jamás voy a conocerlo

Saturday, September 01, 2007


Cupido...


Tratando de averiguar acerca de un ruido que venía desde el exterior de mi habitación quise asomar mi cabeza por una ventana, tomé suavemente la cortina burdeo que se interponía entre mí y el trozo rectangular de vidrio, y la deslicé hacia mi derecha, antes de poder fijar mi vista hacia afuera algo en el marco de la ventana llamó mi atención, bajo una densa capa de polvo y en el rincón más olvidado de mi espacio más íntimo estaba algo que a algunas mujeres ilusiona y a otras fastidia, pero a todas nos inquieta…Cupido.

La imagen de un pequeño ángel de piel blanquísima y mejillas rosadas que cargaba un arco dorado y algunas flechas saltó antes mis ojos como conociendo mis mayores temores y dudas en estos días y queriendo jactarse de ellos.

Lo tomé y dejé que un hilo de viento saliera de mi boca para sacudirle un poco el polvo que lo cubría, luego de eso y en una reacción casi de asco lo dejé donde estaba, volví a cerrar la cortina y continué con mi vida; ahí se quedó Cupido, durmiendo por mucho tiempo más bajo de velo de polvo…

Pero, ¿qué pasa?... ¿acaso Cupido no es más que un arlequín que danza junto a nuestras vidas haciendo malabares con nuestros corazones?, ¿o es un puto científico loco que experimenta con nuestra vidas?... ¿tal vez es un inversionista sin criterio que nos pone en proyectos equivocados para probar suerte?... ¿o es el mítico dios griego que une a dos almas en perfecta y melodiosa armonía?... Aunque soy fanática de la mitología griega, y por mi calidad de Ninfa debo creer lo que los dioses me mandan…. soy escéptica en algunos puntos.

…¿O es que acaso… es el Hades quien hace el trabajo de Celestino?



[Que imágen más reprensentativa... una ,ujer rogando a los pies de Cupido...

Esclavas voluntarias de ésta miel amarga que llaman amor]

Tuesday, July 31, 2007


¿Que pretende la Iglesia?

¿Es Jesús de Nazareth un ente amistoso? – partiendo obviamente de tomarlo como un ente existente -. La postura de la iglesia frente a éste hombre y este nombre ha variado durante el curso de la historia.

Donde más auge tuvo éste personaje (o mejor dicho su “padre”, Dios) fue en la edad media, antes de esto la religión era considerada más bien un adorno, sin menospreciar la importancia que ha tenido desde tiempos primitivos el sentido de religiosidad en el hombre; pero antes del medioevo era considerado como una parte más del ser humano, quien no la tuviera no era castigado o marginado; entiéndase esto en Europa, ya que al hablar de los pueblos clásicos entramos en otro terreno. La iglesia Católica pretendía en la época medieval infundir el temor entre los ciudadanos, ver a éste ser como un tirano, alguien que no perdona, y ante la menor falta te hará arder en el fuego del infierno; la Iglesia como “instrumento divino” y dándose el nombre de inquisición, una institución nacida en el siglo XIII no teme en hacer arder en el fuego físico a los herejes.

A la llegada del Renacimiento retorna el amor hacia el cuerpo humano, y la visión se torna de teocéntrica a antropocéntrica, en las esculturas y obras plásticas de aquella época ya no volverá a verse una figura humana tapada de la cabeza hasta los pies, las mujeres muestran abiertamente sus pechos (en las obras de arte) e incluso hombres y féminas son situados juntos y muy cerca en cuanto al arte. La gente se da cuenta que Dios no podrá castigarlos por amar su cuerpo y hacer lo que el cuerpo y el instinto ordena, la Iglesia entonces tiembla al perder tanto terreno y súbditos y empieza a cambiar la imagen de éste Dios castigador a uno más amistoso y más “hombre”, mucho más cercano a los pecadores, pero esta imagen tomaría su máxima importancia ya en nuestros tiempos, donde se ve a Jesús como una hombre de carne y hueso, con tentaciones, hambre, sed, que bebió vino, sufrió dolores físicos y que fue hijo de una mujer también de carne y hueso y obviamente resaltando el sacrificio que hizo por la humanidad, por ende debemos sentirnos agradecidos y tener cargo de conciencia.

Tal vez así como el renacimiento retorna a la época Clásica en su visión de mundo, podríamos decir que en la Edad media regresa hasta los mismos tiempos de Jesús, donde el más salvo era quien seguía al pie de la letra lo dicho en las escrituras y creía a ojos cerrados en el predicho por los profetas. Cuándo todas la personas creían esto y seguían su vida según éstas creencia, ¿No verían a Jesús de Nazareth como un intruso revolucionario? Si nos detenemos por un momento a pensar así puede que lo haya parecido. Las escrituras decían “si robas no tienes perdón” y Jesús iba posteriormente y perdonaba a los ladrones bajo la promesa de que supuestamente no volverían a pecar, las escrituras daban la orden de no realizar alguna actividad en sábado, y Jesús iba y sanaba en sábado e incluso discutió con los fariseos (autoridades religiosas) acerca de éste punto, las escrituras decían que habían ciertos alimentos prohibidos para comer, después éste Mesías dice que “no hace daño lo que entre por tu boca”. A mi parecer Jesús viene a desautorizar lo predicho por los profetas antes de su llegada y a desordenar el esquema de vida de las personas de aquella época y de aquella religión.

La imagen de Jesús varía también durante el transcurso del año: en semana santa debemos tenerle lástima y verlo como el gran sufridor sin tacha con una corona de espinas sobre la cabeza y las ropas desgarradas; algunos días depués, debemos verlo con alegría por su resurrección; en navidad, celebrada en diciembre (fecha que está errada aproximadamente en 6 meses con el real nacimiento de Jesús) debemos ver con ternura a aquel infante que ha nacido en situaciones tan precarias y deplorables, es cuando su madre María alcanza el mayor explendor, al haber entregado su cuerpo a tal misión, con solo 14 años aproximadamente, sufriendo el temor de haber sido asesinada a piedrazos y ante las habladurías del pueblo.

La Iglesia ha escondido muchas cosas a lo largo de su historia, y como todo orden de cosas ha estado sometida a la corrupción lo errores y aciertos, las traiciones y las negaciones.

Iglesia: ¿Qué visión de tu Dios nos preparas ahora?

¿Acaso saldrá un Jesús con tatuajes en la espalda, una guitarra cola de pescado, casaca de cuero y nos dará una nueva imagen de Jesucristo superstar trasher?

¿Qué viene después de "Jesús es tu amigo”? (lo que se dice en nuestros tiempos).


Thursday, June 01, 2006


¿Qué nos pasa?, ¿que acaso nos sentimos a veces tan solos que nos limitamos a sentarnos frente a una computadora y jugar una puta partida de solitario?. Por lo menos en mi vida es muy extraño - nulo diría yo - el salir una tarde a recorrer la ciudad, pasear en bicicleta o a pie. Y me es tan cotidiano, estar encerrada en mi habitación, escuchando música del recuerdo, de miles de recuerdos o músicas de odio, teniendo como única compañía una taza de café y un cigarrillo.
Desde la ventana llegan los luminosos rayos solares que indican un aire renovador en el "mundo exterior", pero nos limitamos a salir de nosotros mismos.
Prosigo con este juego, "solitario", tal vez esperamos a que nos salga algún As de corazones.
¿Es la vida como un juego de cartas?, ¿somos nosotros mismos quien baraja la partida?, ¿somos nosotros quienes nos jugamos este juego?, ¿se nos vienen a veces los naipes encima?